¿Qué hacer en Santillana del Mar si llueve?

Empezó a llover en Santillana del Mar, pero no quieres quedarte encerrado en tu cuarto de hotel, porque al fin y al cabo fuiste a dar unos relajantes paseos.
Entonces, aquí te traigo algunos sitios emblemáticos para que puedas disfrutar aun en tiempos de lluvia.
Museo de Altamira y su Neocueva

La Neocueva es una réplica exacta de la famosa Cueva de Altamira, donde podrás ver las impresionantes pinturas rupestres de bisontes, creadas hace más de 15,000 años.
La atmósfera de la cueva, con luces tenues y reproducciones en las paredes, ofrece una experiencia única que conecta con la prehistoria.
Aquí encontrarás exposiciones interactivas que te permitirán aprender sobre la vida en la prehistoria, las técnicas de conservación, y la historia de Altamira.
Es una visita ideal para disfrutar de una experiencia educativa y enriquecedora sin preocuparte por el mal tiempo.
Museo Jesús Otero

El Museo Jesús Otero en Santillana del Mar es una excelente opción para un día lluvioso, ya que ofrece una experiencia única centrada en la obra del escultor cántabro Jesús Otero.
Este lugar alberga una impresionante colección de esculturas que van desde sus primeras piezas hasta las más contemporáneas, lo que permite conocer la evolución de su arte.
Por otro lado, hay actividades interactivas, como talleres para niños, lo que lo convierte en un lugar ideal tanto para adultos como para familias.
Aunque el clima no sea favorable, el entorno tranquilo y pintoresco que rodea al museo aporta un valor adicional a la visita.
Zoo de Santillana del Mar

El Zoo de Santillana del Mar es una excelente opción para visitar, incluso en un día lluvioso.
Ofrece una gran variedad de animales en un entorno natural, con espacios cubiertos, y zonas donde los animales se protegen de la lluvia, lo que permite disfrutar de la experiencia sin inconvenientes.
Los visitantes pueden observar especies como primates, leones, y tigres en recintos cerrados.
Fuera de eso, el zoo organiza actividades interactivas y talleres educativos con el fin de que aprendas sobre el comportamiento y conservación de los animales.
Torre de Don Borja

Es una excelente opción en esos días grises ya que ofrece una experiencia en un espacio cubierto.
Esta torre medieval, que forma parte de la historia local, alberga un centro de exposiciones con muestras artísticas y culturales relacionadas con Cantabria.
Al recorrerla, podrás apreciar tanto arte contemporáneo como piezas históricas que te conectarán con el pasado de la región. Y aunque las vistas panorámicas del pueblo pueden no ser posibles en un día lluvioso, podrás disfrutar de su atmósfera histórica y de la arquitectura de la torre.
Ten en cuenta que el ambiente tranquilo y acogedor dentro de la torre convierte la visita en una experiencia agradable. Además, su proximidad al casco antiguo de Santillana del Mar te permitirá explorar el encanto del lugar a pesar de la lluvia.
Centro de Interpretación de la Prehistoria

Dedicado a la prehistoria de Cantabria, permite conocer la vida de los primeros habitantes de la región a través de sus herramientas, costumbres y arte rupestre.
Sus exposiciones incluyen réplicas de pinturas y grabados prehistóricos, como los bisontes de la Cueva de Altamira, explicando su significado y las técnicas utilizadas para su conservación.
El centro también cuenta con actividades interactivas y educativas que permiten profundizar en el conocimiento de la prehistoria de forma dinámica y didáctica, siendo una visita recomendable tanto para adultos como para niños.
La Colegiata de Santa Juliana

La Colegiata de Santa Juliana es el monumento más emblemático de Santillana del Mar y una visita ideal en un día lluvioso.
Este templo románico del siglo XII destaca por su imponente arquitectura, con gruesos muros de piedra y una atmósfera solemne.
Su interior alberga capiteles esculpidos con escenas bíblicas y figuras fantásticas, además del sepulcro de Santa Juliana, la mártir cristiana que da nombre a la villa.
Uno de sus principales atractivos es el claustro, un espacio sereno con columnas decoradas que evocan la Edad Media.
La colegiata conserva valiosas obras de arte sacro y su ambiente místico ofrece una experiencia enriquecedora. Es un lugar perfecto para admirar la historia y el arte medieval, disfrutando de su tranquilidad y belleza arquitectónica sin importar el clima.